El problema de la estanqueidad
Una casa muy bien aislada y hermética tiene un problema: el aire interior se renueva muy poco por infiltraciones naturales. Sin ventilación controlada, el CO₂ exhalado por los ocupantes, la humedad de la ducha y la cocina, y los compuestos orgánicos volátiles de los materiales se acumulan. El resultado es aire viciado, condensaciones y riesgo de moho.
Por eso, a mayor calidad de la envolvente, más necesaria es una ventilación mecánica bien dimensionada. No son conceptos opuestos: son complementarios.
Qué es la VMC doble flujo con recuperación de calor
Un sistema VMC doble flujo extrae el aire "sucio" de los baños, cocina y lavadero, lo hace pasar por un intercambiador de calor donde cede el 80-95% de su temperatura al aire fresco del exterior, y distribuye ese aire fresco precalentado por los dormitorios y salón.
El resultado: renovación de aire constante con un coste energético mínimo. En invierno, el aire frío del exterior entra ya a 18-20 °C en lugar de a 5 °C, eliminando prácticamente la necesidad de calefacción para compensar la ventilación.
Beneficios concretos
- Calidad del aire: nivel de CO₂ siempre por debajo de 800 ppm (nivel de confort); sin humedad excesiva ni condensaciones en frío
- Ahorro energético: un recuperador de eficiencia del 90% ahorra entre 300 y 600 kWh/año en calefacción respecto a ventilación por apertura de ventanas
- Confort acústico: no es necesario abrir ventanas para ventilar; el ruido exterior no entra
- Salud: filtros de partículas (F7) retienen el 85-95% del polvo, el polen y los contaminantes del exterior
Componentes del sistema
- Unidad central (recuperador + ventiladores): colocada en falso techo, cuarto de instalaciones o bajo cubierta
- Red de conductos: de chapa o PVC corrugado, integrada en la construcción; en casas prefabricadas se planifica en fábrica para máxima integración
- Bocas de extracción en zonas húmedas
- Bocas de insuflación en zonas de estancia
- Toma exterior de aire fresco y expulsión al exterior
Coste y mantenimiento
El coste de una instalación completa de VMC doble flujo para una casa de 120 m² oscila entre 3.500 € y 6.500 € instalado. El mantenimiento se reduce a cambiar los filtros cada 6-12 meses (coste de 30-60 €) y limpiar los conductos cada 5 años.
En cualquier vivienda con calificación energética A o A+, la VMC no es opcional: es parte del sistema que hace que esa calificación sea real y sostenible en el tiempo.